martes, 1 de mayo de 2012

Tantas cosas que contar ♫



Arrays


"Siento que hoy no puedo más, te busco y solo encuentro mar, necesito verte y hablar. Sé que estás lejos de aquí, sonriendo sin reír, escribiendo algo para mí..."
Esta poesía describe absolutamente como me siento en este momento.

Últimamente me han pasado  situaciones muy interesantes, de hecho desde que inició este año ha sido muy extraño todo. 
Desgraciadamente han ocurrido cosas que lograron cambiar mi vida.

No sé si mis proyectos han cambiado para bien o mal, pero los he modificado para toda la vida. 

Todo es tan diferente cuando te pasan cosas malas o ves a la gente que quieres sufrir. Pero ahí se ven las verdaderas amistades o la familias con quien de verdad puedes confiar.
Las guerras, las crisis, separan familias, destruyen nuestro pensamiento, nos hacen consumistas a nadie le  importa ya esa magia secreta...

Esas notas de música... Se mueren a un objetivo que desconozco.


<<Hecho de menos esos días en que todo me salía bien. Hubo un tiempo en el que todo estaba fenomenal, de hecho jamás fui tan feliz. Esa época fue en la secundaria, para ser más detallista: 3er grado de secundaria y los años de la preparatoria (a pesar de algunos muy malos ratos).

 Recuerdo haber hecho tantas cosas geniales en la secundaria con mis amigos, Carlos e Ivonne, pero pasaba más tiempo con Carlos, porque mi amiga "Bony" era más social con los demás. De todos modos era divertido.

 Solía caminar los sábados alejándome de todo, tocar con otros compañeros y echar relajo, pasear por la avenida, comprar mi jugo favorito y mi brocheta. Ir a ver a los niños jugar en la plaza. Hasta eso también salía con mis prim@s a dar el "rol" o jugar por ratos fútbol. En ese tiempo tenía un excelente promedio y no estaba tan angustiada. Escuchaba LODVG por las tardes. Hacía canciones para él, poemas, incluso llegué a salir con el que fue mi novio. 

Bueno, un sin fin de cosas divertidas e historias, miradas que eran palabras. 
Los días de escuela entonces eran diferentes, no era la mejor secundaria, pero amaba las mañanas, aquellos días en que la neblina se adueñaba de toda la escuela y poco a poco salía el sol, eso era mi invierno. La primavera, al ver el sol salir por detrás de los salones, era un hermoso juego de luces. Luego el verano, caluroso, pero aceptable, con días lluviosos, pero siempre amé la lluvia, porque todo estaba tan lleno de verde, y el fresco gobernaba la escuela. Fue en esos días cuando la profesora de español nos llevaba a la biblioteca por la fuerza, (aunque para mí era lo mejor del día). 

Siempre había cosas interesantes por hacer. Y creía todo el pasado olvidado; pero ese era el principio del la tercera ola, porque se avecinaron los días de la COMIPEMS... Entonces empezó el aislamiento... Nuestros recesos eran "privados", nos alejaban de los demás de primero y segundo. Fue cuando comenzaron los peores problemas, porque el aislamiento no solo abarcaba a los escolares, sino en el aspecto familiar. Fue cuando empecé a separarme y centrarme en una de mis metas: entrar a como de lugar al IPN. Todos en la secundaria me decían que no lo iba a lograr, incluso algunos amigos, familiares: ¡incluso mi madre! Eso fue la principal causa de mi alejamiento. Y así solo logré acercarme a la soledad, ya no hacía aquellas pequeñas cosas que hacía y que describí arriba.

La "orientadora" nos obligó a poner opciones de "relleno" (el porqué no me queda claro), y cambió mi comprobante credencial, y dejó unas 3 del IPN (dos de aquellas que no eran el ramo que deseaba). Sin embargo seguía feliz y aquel día del exámen... 

Estaba absolutamente enojada por algo que pasó en casa durante esos días. Sin embargo mi ánimo no se murió. Murió mi ánimo cuando un chico que estaba a lado de mí estaba drogado, murió cuando muchos a la media hora empezaron a devolver sus exámenes, murió en muchos sentidos, entonces comencé a creer que tenían razón todas aquellas personas que me decían que era muy difícil estar en IPN y que me quedaría en CDO si la ponía. La relación con muchos compañeros cambió después de aquel día. Llegué a escuchar a algunos que estuvo muy difícil el examen, que se iban a las escuelas cercanas a sus casas por lo sencillo, situaciones, muy bizarras, y  para el peor de los casos, algunas jóvenes que decían que mejor se casarían. 

Después del día del resultado, estaba enteramente feliz. Lo había logrado... Y aunque no era la primera opción estaba realmente feliz, pero como producto de no haber luchado por mi comprobante credencial estudié en una rama diferente a la planeada. >>

Así me siento, como aquel verano del 2008. 

Aquel día tuve que modificar mis planes, mis proyectos. Todo.
La diferencia es que por ahora puedo cambiar las cosas un poco de rumbo, pueden pasar dos cosas, que me valga gorro todo, alejarme de un modo más brusco y cumplir lo que me he planeado, o seguir aquí, hasta que ocurra algo peor, pero seguir aquí, apoyando a estas personas que me han dedicado su tiempo toda una vida...

Como dije arriba de mis proyectos, ya cambié algunos, pero falta lo más importante...

Hablé con el profesor de plan de vida, y me dijo que me diera de baja si de verdad me importaba lo segundo y si no, pues que me valiera (textualmente). Realmente quiero estar en el instituto. Pero no puedo abandonarlos. Para acabarla, no he estado rindiendo como esas calificaciones de la secundaria.  No sabía a qué me enfrentaría. Una simple pelea, puede cambiar todo.




Estoy confundida y triste "razón por la cual he buscado ese apoyo o amor en muchas partes..." 

Pero no todo es malo, insisto en que el 2012 ha sido muy extraño, como lo escribí en mi pasado escrito... "Esto se va poner bueno..." :D

 Tenía razón...