lunes, 26 de octubre de 2015

Septiembre, Octubre y Noviembre. Años pasan.

Septiembre

Ésta tal vez sea la penúltima cosa que te escriba (como tu has dicho "seguimos en este mundo"):

Lo estoy haciendo porque quiero contarte que me he enamorado de alguien, de alguien que ya sabes quien es.
La realidad es que él no me quiere de la misma manera, dicen que cuando uno quiere más no lo demuestra tanto, y a pesar de que he besado tus labios y los de otra persona, con él es con quien verdaderamente me siento en paz.

Es en el mes de agosto cuando te conocí, ¿recuerdas ese día todavía? A sólo unos días de conocerte, supe que serías el único. Por eso hice lo que hice, no sé cómo describir aquellos días ahora, para mí el recordarlos es muy doloroso, pero tengo fe en que sentí amor, excitación, celos y envidia de un sólo golpe, eras sumamente perfecto, tu voz, tu cabello, tus ojos, tu piel, tu alma la quería sólo para mí, pero ¿cómo podía ser eso posible?

Nunca sería eso posible.

Apostaría que te decepcioné, alguien como tú que es endiosado por muchos o muchas... Mi madre misma desconfió de ti, ella sabía que me terminarías hiriendo, yo siempre le llevo la contraria y durante años me vi forzada a cerrar la boca, a quedarme estancada hablando durante horas en este blog de ti, siendo egoísta al hablarles a mis amigas de ti, incluso a los que intimaron conmigo.

Pero eso no es malo, lo verdaderamente malo fue no decirte nada a ti, quedarme callada, perdida en tu mirada, llorar porque ¿cómo decirte que no quería que me lastimaras?

Al final las flores rosas y aquel espejismo, aquella lluvia en Manhattan ya no son los mismos. Los cuadernos ya se han quemado y los días se hacen más aburridos, no es igual salir al cine contigo o caminar de la mano sin que nos diéramos cuenta.

Octubre

Para la taza:

No tienes ni la menor idea de cómo me sentí en el momento en que hiciste esa llamada, estaba claro que estabas bromeando, pero ¿qué significó tomarme de la mano hace rato?

Cuando me dijiste que mi relación no tenía significado, que carecía de valor, me desvanecí, era cierto, pero no de la manera en que crees. Él representa esperanza, esperanza que creí desvanecida, perdida en el espacio-tiempo, él es como un amanecer; es alguien que todos creen inocente, es como una planta o un bebé al cual cuidar, proteger. Él. Él a quien le dijiste que era número equivocado.
Irónico.
Porque él sí se ha equivocado conmigo.
Por mucho que me esfuerce jamás lo alcanzaré.
Por eso no podía ni mirarte a los ojos, porque se lo diría a él, y creíste que era una estupidez.
Por eso lloré, porque ya no te volvería a ver,
me sentí demasiado humillada cuando se los dijiste a ellos, como si mi vida o mi sentimiento no significaran nada.
Por eso huí, porque no quería que ella lo supiera, ni siquiera él. 
No podía decirte lo mucho que extrañaba al otro, eres completamente igual a él,
diferentes calles, pero se siente exactamente igual.
No podía volver a hacerlo.

Pero al bajar del vagón y verte ahí parado... 
Ya no quiero engañarme a mí misma, así que corrí antes de que las puertas cerraran. 
Sea lo que sea que me ibas a decir, yo sí te puedo decir una cosa y es que no quería alejarme de ti.



Noviembre

Mi amada Marisela:

Habían pasado meses que fueron años desde nuestra última vista, aquel día el 2 de noviembre fui capaz de dejar a una de las mujeres que más amo por el único hombre que me ha vuelto loca.

Corrí por toda la plaza, no podía aguantar ni un segundo más. Mi corazón se agitaba como una ola, eso era amor, lo sentía, sentía como me ahogaba en él, lo único que deseaba era verlo.

Cuando llegué al metro me cerró la puerta, sabía que era una oportunidad, él no es paciente, lo sabía era como si mis minutos estuvieran contados.

Llegando a la estación en el lugar donde empezó el climax el 3 de septiembre, ¿recuerdas lo que hiciste?
Fue el abrazo más bonito que he recibido en toda mi vida, fue como si nunca me hubieras dicho eso.
Todas mis esperanzas se unieron.
En esos momentos, no existía nada. Sólo tú y yo recorriendo las calles, jugando, cantando... 


Años

Los días se fueron volando y el verte fue más difícil, eso hizo que cada segundo lo valorara y atesorara con el corazón.
Un día bajé las escaleras hacia el metro, y ahí estabas, sin afeitar, con ropa de días, estabas hermoso aunque no lo creas, pero al ver tus ojos mi mente se colapsó.
¿Cómo que no vivías...
¿Cómo que no querías...
¿Cómo que estoy tomando pastillas, si la verdad es que no pasó nada...

Yo quería ser la protagonista en tu historia, ahora sé que nunca lo seré.
¿Por qué no quieres...
Y es por eso que te digo que me he enamorado.
Ya no me lleves a ese lugar
Porque no quiero que me rompas el corazón de nuevo.
No puedo tener...

No importa cuanto dolor se fundó, valió la pena y ahora que estás feliz, nadie puede desear otra cosa.