domingo, 26 de febrero de 2017

Metamorfosis

Esta entrada no será muy breve.

Me emociona decirles que seguiré escribiendo.

¿Qué es la vida sin el riesgo de sentir dolor?

Yo sé que al final no trascenderé, pero éste es mi espacio, el único lugar donde abro mi corazón.

Algún día tal vez, pueda abrirme de esta forma a alguien.


***



Bajo las joyas, dentro del frío cajón de caoba, hay recuerdos de una vida pasada.


Él gastó todos sus desayunos en unos aretes Swarovski en forma de corazón con gancho de plata para ella. Cuando ella los usaba bajo la luz de sol, brillaban de la misma manera en que el rocío matutino bajaba de la colina entre la neblina, formando cientos de diamantes viajando a través de las flores.

Entre las cosas hay un delicado cascabel que durante el verano bajo la cálida palmera hace sonar, le recuerda la brisa de los cerezos donde pasaba todas las tardes a atrapar las flores blancas, aquel sonido era el mismo cuando el árbol dejaba caer las gotas de la previa lluvia cuando lo tocaba.

Hay una taza tan pequeña que sería imposible arreglar las cuarteaduras que tiene. Era el regalo del perdón, junto a esa cesta hecha a mano había una cartón, un recortado de buenos términos, de mujer a otra mujer.

Hay una pulsera, recuerda a los Reyes de antaño, recuerda lo mucho que ella se esfuerza para no golpearla.


Hay cientos de curiosidades, historias detrás de cada objeto.


Pero hay algo más importante que todo aquello.



Dentro de una bolsa de seda hay una carta. Una sola carta, especial... aquella hoja de cuaderno humedecida por las lágrimas del tiempo fue definitiva y una declaración de amor única e imposible.

En esa carta su alma espera el cumplir de las promesas escritas en ella.


Si tú la lees cuidadosamente, encuentras al asesino, un abrazo sincero y el dolor que se siente a través de las años y eso es lo hermoso de ese cajoncito, un lugar para los olvidados, y un altar para amar y soltarse de la realidad.


Un hogar para la esperanza.


Cuando ella despierte de aquel hermoso invierno, esa carta será reemplazada por otra y la primavera ya no llegará.

Mariyselita



martes, 21 de febrero de 2017

Haber tenido 22 años fue muy especial

Así acaban mis 22 años,
la edad más esperada de mi vida.



Terminé mi carrera, visité el Prado y vi las meninas (mi obra favorita), fui a un concierto de la oreja de van Gogh en España... Conseguí mi primer empleo muy bien pagado, recibí un golpe de parte de mi novio, volví a Chignahuapan, vi llorar a Vero de felicidad y a mis amigas juntas otra vez, me gané muchos enemigos, entré a intermedio 3 en ESCOM a la primera, obtuve certificaciones, 3 chavos se me declararon en 1 año, Asael me dejó de hablar para siempre, Juan me bloqueó, conocí a muchas personas extranjeras, vi a Amaia por primera vez y escuché La Playa en su voz. Volví a tomar vino, vi el mejor Dorama y jugué mucho, volví a hablarle a Luis... casi me mato 2 veces (hoy) Y finalmente, no tengo noticias de Kris.


Mi niña del pasado de 11 años... No te decepcioné.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Final del trayecto

Carlos me golpeó porque lo acaricié.














En una noche perdí todas mis esperanzas de salir adelante, de una familia, de amar.
















Ya no me queda nada.











Si no vuelvo a escribir que Dios se ampare de mi alma.

domingo, 5 de febrero de 2017

Culpa

Dicen que un clavo no saca otro clavo, yo lo creo.

Hace unos días Carlos terminó conmigo y yo a llanto vivo lo convencí de que no lo hiciera.
Juntos hemos logrado mucho y como he redactado últimamente, se ha hecho una pesadilla su forma de ser conmigo.

No sé en qué pensé al evitar que me dejara. Pero de algo estaba muy segura y es que yo me esforzaría mucho más para que eso no vuelva a ocurrir; él es lo único que me queda, me dije a mi misma.


Al pasar por aquel jardín recordé que tomé las pastillas y me rendí. Kris me miraba sin decir palabra y si la decía yo no la escuché. ¿Por qué temias a que te arruinara la vida? ¿Tan mala soy?


Cuando entré al inglés de nuevo, juré que no regresaría a UPIICSA por obvias razones.

Sin embargo algo me hizo cambiar de opinión: cuando él se me acercó supe que tenía que esforzarme al límite o abandonar mi nuevo objetivo y es que él es igualito a Carlos en su físico, tenía la forma de ser y la misma voz y risa de Krishna...

Lo peor es que me miraba fijamente como lo hacía F, sacaba las conclusiones que hacía Luis sobre mis acciones, leia mi mente por ratos como Asael.

Básicamente un todo en uno con esos enormes ojos café me estaba preguntando si iba a comer con él, si iba al metro, si tenía novio y si me había acostado con mi novio...

Y de repente el mundo se volvió gris, aquellas preguntas no eran inocentes, no soy tan ingenua para saberlo.

Estoy consciente de lo que él tramaba.

Sé que él también se está esforzando, sé que se va esforzar, pero mi mente me dice que es un asunto muerto, él no lo entendería, por mucho que le explique. El me recuerda a la yo que buscaba desesperadamente a alguien para poder olvidar al amor de su vida, por eso sé que sería capaz de convencerme que Carlos ya no me ama, que estoy totalmente cegada por necesidad.

Pero no puedo dejar ESCOM, es la única oportunidad de obtener el inglés.





Mi vida depende de un maldito papel, Carlos está evitandome, necesito dinero para que mis padres no me corran de su casa en unos meses y Rafael aparece para agregar otro maldito asunto a la lista.



Si no me comporto este asunto me llevará a la ruina.






Abi de Carlos, ahora que ya partiste de este mundo, puedes ver a la chica a la que besaste sin querer en la boca, tú fuiste la única persona en el mundo que me ha dado una bendición e incluso me abrazaste más veces que mi difunta abuela. Sólo tú conocías a Carlos cómo nadie, por eso lamento lo que ha pasado, yo extrañaba tanto estar con él, quería pasar al menos un día feliz junto a él despues de tanto estrés y dolor, y expresar mi desesperación en amor y gracias a mi egoísmo te quité a tu Carlitos de tu último día de vida.


Cuánto lo siento! Yo no tenía ni idea de que eso pasaría.

Y esto no se lo puedo decir a nadie, mucho menos a Carlos porque él lo entiende.

¿Cómo aliviar un corazón roto sin caer en el engaño?
¿Cómo aliviar el dolor de una traición sin rebajarse?
¿Cómo quitarse la culpa de la mente?
¿Cómo evitar la obsesión?

Yo sólo sé que todo se reduce a Carlos y su trascendencia en mi vida para ponerme en jaque.


Hey Krishna, hasta ahora no he dicho tu nombre tan abiertamente porque respeto tus decisiones, y he de seguir esa norma hasta que me des una señal. Hoy he descubierto que no puedo seguir ocultando todo lo que siento contenido así que romperé esa norma por un momento y te diré lo siguiente: cada que escribo aquí o en Twitter es para que tú sepas lo mucho que me he esforzado en olvidarte y eso llevo años haciendo... Pero entre más lucho más me hundo. Es como caer a las profundidades de un abismo infinito.

El ser humano es un ser inútil.

Sólo espero que sigas tomando la desición correcta, yo tomé una y es mantenerme al margen contigo y asumir las consecuencias de lo que una vez te hice creer que hice.

Y esa es una de mis muchas culpas al momento a pesar de dijiste que no te debo nada.

Por desgracia a Carlos siento que sí le debo, porque es capaz de estar conmigo sabiendo hacia quien va dirigida mi verdadera lealtad.

Espero encontrar una respuesta a este dilema y no hacerle a Carlos nada malo de nuevo, prefiero seguir siendo una carga para él a decirle lo mismo que te dije a ti

Maldita egoísta.

A estas alturas yo sé que mi existencia no la tienes en la mente.

Y eso me deprime más.