martes, 9 de octubre de 2018

Afortunada de vivir tiempos interesantes

En el Tumblr, suelo escribir cosas no tan profundas porque sé que ahí no hay nadie ni nada que me importe. Sin embargo, aquí hay una diferencia abismal. Si hay algo que de verdad me importe lo escribiré, eso aplica también a situaciones que tal vez no le ocurran a todos, también lo escribiré.

Comienzo.

Me siento muy sola.

Estoy atrapada en una habitación de 2x6 porque me he ido de casa.

Contexto

Hace un par de meses casi, vi que mi padre estaba con otra mujer, eso fue a una calle de donde trabajo.

Lo ví haciendo cosas que nunca en la vida vi que hiciera con mi madre. Algo tan simple como un abrazo, ni siquiera a nosotros (mi hermano y yo) nos ha dado nunca uno sin motivo.

Estuve no tan mal pero tranquila al menos. Yo pensé que si mi madre se enteraba al fin ella podría hacer su vida nuevamente, lejos de todo el mal que él le había traído a su vida.

Pero no fue así.

Todo lo contrario, parecía que se esmeraba en tratarlo bien, y yo la que dijo todo, fui una vez más la triste muñeca de trapo sin palabra, sin verdad. Perdí todos mis derechos como hija. Ni siquiera podía caminar dentro de casa, ni siquiera tomar alimentos, mientras que él, con una cara sonriente me miraba llegar matándome del trabajo y trayecto diarios sin explicaciones, sin justificación, solo una indiferencia hacia su primogénita.

Hasta ahí parecía que iba a soportarlo porque eso no era nada a comparación de otras cosas que me han ocurrido a lo largo de mi vida. Pero un origen de esta depresión es que semanas antes había estado igual de triste, solo que apareció Krishna a mis lares de nuevo.

Empiezo a creer que fue un error aquello, porque honestamente él ama a su novia y yo fui (y soy) consciente que cualquier acto de él no representaría ningún intento de volver conmigo.

Eso, más un trabajo estresante, viviendo continuamente el maldito sismo del 19s, haciendo algo que no corresponde a mi puta carrera, me estaba asfixiando.  Para mí, ver aquellos exceles y pdf's son una tortura.

En el inglés, ya no podía ver a Daniel y luego Nancy se fue.
Mi tía me despertó a cubetadas de agua porque mi madre esquizofrenica la hizo enojar.

Y encima estar en una relación que no tienen ningún futuro... Estar con alguien que no se preocupa por mí, estar con alguien que prefirió irse con una mujer que conoció una semana después de conocerla...

Aquello era horrible, pero lo peor y lo que me dió el tiro de gracia fue que mis amigas no sabían absolutamente nada de esto, y que incluso portan una actitud hacia a mí de deslealtad.

Lo único que deseaba era huir de todo.

Y hubo un momento en que lo hice...

Cuando mi madre arrojó mi medicina dermatológica (que me habían recetado debido a una intervención que me hice en la piel) a la basura, no lo pensé, ni si quiera lo dudé y me largué sin un maldito quinto de ahí.

La pasé fatal buscando a alguien para que me ayudara, pero no había nadie.

Hasta que Aby apareció y me quedé con ella, entonces pude ver mi realidad, estaba siendo ayudada por mi amiga, sí la misma que me había golpeado en la vocacional, eso me terminó de joder la vida porque ¿a qué grado de soledad estoy para contar con alguien que me desprecia tanto?

Ni siquiera mi pareja estaba conmigo, me vi lavándome los dientes en un baño público, me vi comprando frituras y chatarra barata para desayunar y comer, me enfermé horrible, pasé frío varios días quería que alguien me abrazara fuerte como yo lo solía hacer hace muchos años, en vez de eso, solo me hacían sentir peor con comentarios pendejos, ignorandome incluso cuando del trabajo se trataba.

Hasta que Isaac me vio llegando a un punto donde estaba totalmente destrozada, y él no dudó en darle un abrazo, como el día del sismo y me sentí mejor.

Llegó la quincena, estaba como loca buscando sitio y lo encontré, un día después volví a casa de mi madre y como era de esperar, el señor estaba ahí, peleando con ella (borracho, gritándole a ella cosas espantosas y ella a él también), mientras los vecinos estaban afuera escuchando todo el escándalo.
Me miraban a lo lejos preocupados porque, Maris, esa niña que siempre estaba sonriendo, que jugaba y corría, la que se comportaba educadamente y no se quejaba estaba aterrada de miedo.

Corrí al señor de esa casa, sabía que iba a regresar, subí a la que era mi habitación, armé mi maleta y al día siguiente me fui con mis cosas.

No me siento mal por eso porque era lo que más deseaba, toda mi vida había soñado con largarme de ahí, especialmente después de que fui abusada por mi madre.

Estoy tan sola, absolutamente nadie me ha preguntado, ¿Mary, te encuentras bien?, ¿Mary, quieres que te de comida?, ¿Mary, quieres armar un rompecabezas?, ¿Mary, quieres que te lea?, ¿Mary, quieres un abrazo?, ¿Mary, quieres que te escuche?

Todo, se trata del maldito dinero, todo se trata de deudas, de gastar, de ser agradable, de ser bonita.

Me he visto forzada a sonreír todos los días, porque es peor mostrar el lado que de veras quiero sacar, ese lado patético y odioso que probablemente todos tienen, pero por alguna razón si muestro esa yo todos se portan peor conmigo y es muy duro eso, estar soportando las ofensas, las miradas de lástima, me doy asco cuando alguien se entera de mi situación y lo único que me dice es "échale ganas", porque no tienen ni idea del valor que tengo para enfrentar a diario mi vida y esas palabras con un tono sarcástico o burlón sé que solo son para autisatisfacerse de que están en una situación mucho mejor.

Hoy terminé con Carlos porque sencillamente estar a su lado es estar igual de sola. Estoy harta de escucharlo, de que me pegue, de que me haga sentir gorda y fea, de que no escuche los tantos gritos de tristeza y de pedir ayuda desesperada, estoy harta de encontrarlo bien mientras que yo estoy arruinada.

Y volviendo al punto principal, sí, me siento sola y es probable que en un tiempo no se me quite esa sensación, y eso me asusta porque si llegara alguien a mi lado le tendría miedo y me afectaría tanto a esa persona... pero sabes, yo sé que al final eso no importa, porque ya me esforcé mucho. Y estoy asfixiada de tantas cosas negativas que al final la cuenta cerrada tiene a infinito negativo y no hay forma de solucionarlo por eso no sufro.

Por eso digo que estoy en tiempo extra, en ese momento de una vida donde todas mis jugadas, todo lo que aposté, lo que sacrifiqué y lo que logré solo sirvieron para darme cuenta de lo tremendamente sola que estoy.

No sé si al final hubo una meta u objetivo, o alguien que de verdad se preocupara por mí, pero ahora que llegue al final del camino solo hay un enorme muro, del cual no tengo ni fuerza ni siquiera herramientas para hacer un agujero en él y tan solo mirar lo que hay del otro lado. Ya ni siquiera pido ayuda, ya ni siquiera pido romperlo o cruzarlo, al menos quisiera saber cuál fue el punto final de todo mi esfuerzo.

Llegué al tiempo extra, donde los que van muchos goles se pasan el balón entre ellos mientras los desauciados solo miramos condescendientemente a los triunfadores.

Cualquier tiro que haga ahora ya no tendrá sentido alguno.

Me esforcé toda la vida y esto obtuve: un muro infinito bloqueando la salida u entrada.

Simplemente, si se me da la última oportunidad de lanzar, no sería capaz ni siquiera de pensar la jugada.






Pero aún así, aunque no me pasen el balón, aunque no tenga piezas para jugar, ni herramientas para lanzar, aunque no tenga ni un centímetro de cancha disponible, aunque ese muro me cubra y me mantenga en un sitio tan pequeño y sin sentido...

Voy a cuidarme hasta el final y a sentirme orgullosa de que al menos no tuve una vida cualquiera, que aún si estos días en que estoy tan frágil, sola, enferma y desprotegida me pasara algo incluso algo más horrible de lo que conozco y sé que el ser humano es capaz de cosas terribles, soy y seré afortunada de vivir tiempos interesantes.

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