lunes, 31 de diciembre de 2018

Agradecimiento 2018

Wooow...

Este año ha pasado todo.

Fue el año en que dejé de ser programadora, año en que nunca fui a upiicsa, año en que regresaron personas a mi vida y otras se fueron.

Hace exactamente un año estaba en Estrasburgo, ahí estaba en la plaza rodeada de gente bajo el árbol de navidad, en esa plaza recibí 2018 deseando que por favor no fuera igual o peor que 2017.

Claro está que hubo estragos del 2017, cuestiones del sismo y personales aún siguen vigentes, pero pude dar pasos gigantescos para que al menos algo fuera bien.

Y ahí estaba yo rodeada de gente bailando, cantando con copas de champagne, y pensé por un momento que los sueños no se hacen realidad pero no tenía ni idea de lo que se venía.

No me di cuenta pero estaba en otro país, acto siguiente estaba con la persona que me traicionó parados viendo cómo destellaban las luces, acostados caminando cerca del río Alsaciano.

Y luego se vino bastante trabajo.

Fue un año muy insistente con traerme recuerdos del sismo, en la pantalla del ordenador miraba las fotos, las cantidades, los reclamos, PDF mal hechos, y ahí fue cuando me di cuenta de que era la época de reconstrucción y esos daños siguen ahí, especialmente por el cambio de sexenio donde AMLO hizo historia cuando todos ya estaban hartos del copetón cuyo partido literalmente dejó en ruinas el país y de eso en mi empresa somos muy conscientes.

El año tuvo sus malos momentos, por ejemplo amigas y personas en quien confiaba mucho podía tenerlos a centímetros pero no hablamos nunca. Y con personas en quién mostré mi lado más sensible terminé literalmente gritándole "bestia".

Pasaron cosas épicas, especialmente sobre una persona a quien aprecio mucho y pedí hace años que quedaran al menos buenos recuerdos como castigo de no haberlo apoyado y que hubo un tiempo que deseaba que por favor hubiera alguien que el amara, por fin pude hablar con él, al menos momentáneamente y fue uno de los momentos más emocionantes del año.

Otro epic moment fue cuando ví por última vez a Daniel, así como empezó todo, se terminó. Y hablando de eso acabé el maldito inglés, eso me llena de tanto orgullo... Voy a extrañar ESCOM.

Este año intenté entrar al CIC por cierto, veré he puedo hacer para lograrlo.

A pesar de que hubo amistades que se fueron, hubo otras que me apoyaron mucho y este agradecimiento es especial porque este año ocurrió el evento más grande de mi vida y es que inicié mi vida independiente, fue difícil porque fue muy forzado, la razón es que me fui de casa por todos los problemas de siempre. En fin, quiero agradecer directamente a Aby, la familia de Carlos, Carlos, Isaac y Jannet quienes incluso con sus propios problemas y momentos se dieron el tiempo de apoyarme, no tengo palabras para describir cuánto les estoy agradecida por hacer este año mi liberación, estoy en deuda con ustedes.

Ese fue mi año 2018, ya saben, tal vez escriba más cosas, como que asistí a varios conciertos, el gato del Bro, mi Larry, como el conocer a una buena casera o haber conocido a algunos youtubers, pero eso es el complemento y ya veré cuando actualizo esto...

Deseo que todos tengan un excelente año

Y

Feliz 2019






lunes, 10 de diciembre de 2018

Sola

Abro la puerta de mi "departamento", cargo con mis dos mochilas y las arrojo al suelo, una trae ropa que apesta a cigarro y la otra con las pocas pertenencias que me quedan.

Me siento y medito.

Aparte de mi pez, ¿alguien notaría mi ausencia?

No lo creo, llevo mucho tiempo viviendo de esta forma, mis amigas dejaron de ser mis amigas, no tengo familia, tengo una pareja que me hace sentir más sola y soy reemplazable laboralmente.

Aún así aquí estoy, esperando a que la quincena llegue, para que vuelva a tener crédito en mi tarjeta y poder gastar en comida; solo me quedan $50 para ir al trabajo esta semana, ¿cómo pasó?

¿Y la deuda de 300,000 de una casa que terminé pagando y que ni siquiera está a mi nombre?



Pronto me cortarán el internet, aunque ¿quien lo necesita si no tiene un contacto real con el mundo?

Tengo mucho frío, desearía por un momento que alguien acabase con mi vida, ya no quiero calor humano, no quiero compasión, ni siquiera ayuda, quiero morirme.

Estoy harta de que un momento esté en la cima, muy por lo alto de los demás y al siguiente esté en la miseria.

Preferiría morir a volver a tener luz.

Ya no quiero cosas efímeras, tampoco deseo ya atesorar momentos preciosos,  esas personas no los recuerdan.

Quiero hundirme y asesinar mis sueños.

Quiero quemar las noches que no mueren y arrojar las cenizas al mar.

Desearía tanto empujar a esa niña, que cayera a las faldas del Iztaccíhuatl y que jamás tuviera que sentir esto.

Qué lamentable, acabar así.