Oficialmente ya no tengo redes sociales. Solo me queda este blog abandonado, apps (como Youtube o Spotify), y bueno... Tumblr.
No sé qué voy a hacer con el Tumblr de Mariyselita. Pero quería rescatar la penúltima entrada que hice en ese sitio.
Lo hago porque ha sido especial, y sé que escribí algo recientemente sobre otra persona y tal vez cause incomodidad, pero creo que está de más decir que no es lo mismo que alguien te guste a sentir amor.
Es Jueves 14 de diciembre del 2023, aún es Otoño, pero se siente mucho frío. Este clima refleja perfectamente cómo me siento, así que procedo a contarles mi historia sobre Andrea.
Otoño 2023 y/o la explicación que nadie me pidió
Una tarde antes del eclipse, iba caminando en aquel campo oscuro de ESCOM. El atardecer parecía presagiar lo que se avecinaba. Era como lo que decía Legolas en El Señor de los Anillos. Yo estaba impactada por esos tonos rojizos y el brillante ocaso.

Aquella tarde, estaba cansada, alguien me tomó la mano y me puso un diamante en el dedo corazón mientras me ponía crema de rosas en las piernas, ya lo había rechazado con anterioridad, estaba lista para dormir y después de aquello me acosté, como si nada hubiera pasado.
Al día siguiente se había ido.
Me quedé completamente sola y hablé con la que sería la protagonista de esta historia, había quedado de salir con ella al planetario para ver el eclipse. Pero estaba algo deprimida y no iba a asistir.
Aún así pude sonreír bajo los rayos de aquel evento astronómico.

Durante días intenté procesar lo que había pasado. Fui con Emmanuelle a hablar sobre la soledad, y terminé en medio de la noche sin transporte.

Me la pasé estudiando, trabajando.

Entonces, una de esas tardes ella se apareció en mi lugar. Se me acercó y quedamos en salir.
Y yo acepté porque estaba muy sola y deseaba tener una amiga.
22 de Octubre del 2023. Fuimos a Plaza Carso y vimos Los Increíbles. Yo la veía y me recordaba mucho a mis mejores amigas de la vocacional, especialmente a Wendolyn.
Quería tomarla de la mano, como hacía con ellas, pero no me lo permití.

Después fuimos al Museo Soumaya y la verdad me estresé cuando una de sus uñitas estaba peligrosamente cerca a un Monet.
Fue el único momento en que me atreví a abrazarla, excusando el hecho de que tocaría la pintura.
Sonreí cuando en la plaza de a lado le puse mi chamarra naranja. Ella usaba un vestido negro y como está delgada le quedaba enorme mi ropa, pero se veía super tierna.
Algo en mí comenzó en ese momento, deseaba protegerla.
En el carro solo la miré una vez. Quería alcanzar su mano, ir con ella y acompañarla pero no quería acosarla y dejé que el Uber se la llevara, me dió mucha tristeza verla irse sola.
Soy una persona muy solitaria. Así que continué haciendo mi vida como normalmente la llevaba. No tengo amigos. Así que paso mi tiempo yendo a conferencias o haciendo actividades grupales con desconocidos.

Y una de esas tardes me di cuenta que la extrañaba. Esperaba diariamente sus mensajes.
Pasamos algún tiempo más juntas, cada día se hacía más especial y me daba miedo generar más sentimientos por ella, incluso tenía un miedo irracional, que ella se alejara de mí.

Llegó noviembre y ella me dijo que quería intentar algo conmigo.
Y yo me emocioné mucho, pero le advertí que yo ya estaba pensando en meter papeles para un compromiso. Pensando en todo el asunto con el que inicié esta historia.
Pero ella no me entendió. Entonces le recordé mi edad pues le llevo 7 años de diferencia y las posibles dificultades que tendríamos.
Tampoco pareció importarle mucho.
Y eso lejos de decirme otra cosa, solo me dió la seguridad que debía estar con aquella chica, y en efecto estaba feliz a su lado.
Le dije que podríamos irnos conociendo.

Seguí haciendo mi vida como normalmente la estaba llevando.
La invité al concierto de The Warning, pero me rechazó la ida, y ya estando ahí le dije que se iba a poner bueno, pero me dijo que ya se iba a dormir, aquel día me dijo amorcito y me mandaba stickers bonitos, en el concierto no podía contenerme de la felicidad.

Ese día terminé toda lastimada y en silla de ruedas xd
Entonces...

Al día siguiente tenía otro concierto, como había quedado con él a ese evento pues fuimos los dos.
Y yo le conté sobre ella.
Obviamente me la hizo de super cuentísimo, se molestó bastante y me gritó en pleno concierto.
Intenté llevármela leve, no quería que me vieran estresada.
Terminé en la ENCB.

Aún con todo lo anterior, me di cuenta que no podía olvidarla y ella era mi prioridad. Estaba más triste de no estar con ella que de lo que había pasado.
Y entonces...
Fuimos de la mano juntas hacia el mismo sitio donde comencé a relatar esta historia.
Y nos besamos.
Me enamoré perdidamente de ella al ver el atardecer en sus ojos hermosos.
Estuvimos hasta entrada la noche. Fue uno de los días más felices de toda mi vida.
Aún recuerdo su aroma. Me atrae demasiado. Solo quería tomarla de las manos y dar vueltas...
Pero algo me llamó la atención de esta joven: Ella estaba desesperada por irse y eso me dolió mucho, entendía pero a la vez no, me fui llorando a escom, una desconocida que estaba en el baño intentó consolarme.
¿Por qué me afecta tanto?
Al día siguiente volvimos a salir juntas, solo deseaba besarla y acariciarla.
Para mí ella ya era mi novia. Así que un día le llevé florecitas.

Pero no quiso verme ese día, estaba ocupada.
Entones comenzó la tragedia.

Como me había dicho que tenía problemas, decidí quedarme bien quieta y no decirle nada, no quería angustiarla, cada que pasaba algo yo le escribía y hacía lo posible por animarla, le decía te quiero hermosa, solo deseaba verla sonreír.
Ella estaba devastada y yo no podía hacerla sentir mejor.
Entonces recordé que no habíamos quedado en nada todavía, había dado por hecho la relación.
Las aguas se calmaron.
Hablamos y después de aclarar algunas cosas decidimos salir en una cita, era oficial, ella me quería y yo saldría a su lado. Lloraba de la felicidad y no podía dormir de la ansiedad, bajo mis cobijas no podía dejar de sonreír.
Estaba muy emocionada, ella me daba la mano y nos picábamos las costillas, la invité a comer, quería comprarle todo, quería escuchar sus problemas, quería cantarle, quería abrazarla todo el rato, quería quitarle el labial de la boca a besos cuando la maquillaron, ella incluso bromeaba con eso, pero si no tuviera vergüenza, lo habría hecho.

Ese día comenzó a llover, ella dijo algo importante, sentía que ya le tenía mucha confianza y le conté algo que me ha pesado por años también pero no me escuchó, la fui a dejar a su casa, se dió la vuelta y yo me quedé en las escaleras de torre Lindavista con el corazón confundido y triste.
Nos dábamos miraditas de complicidad por los siguientes días. Incluso me dió un chocolate.
Pero, yo notaba algo raro. Su comportamiento conmigo era errático, había veces en que escribía en el grupo por tiempo indeterminado y yo no entendía por qué a mí me daba de lado.
En ocasiones la veía con el teléfono en la mano y me dejaba en visto.
Y entonces llegamos al maldito 14 de noviembre.

El día en que se trasteó todo. Yo estaba en la Ibero y no estaba teniendo un buen día, ella se portó amable conmigo, pero de repente, me sentí mal, todo se me juntó, había uno de los compañeros que sentía yo que la estaba orbitando y le estaba lanzando perros y eso no me gustaba, y la verdad es que me desahogué porque no sabía si ella terminaría dejándome, estaba triste por los celos, mi inseguridad y su indiferencia.
A ella no le gustó mi reacción, se molestó bastante, o tal vez solo fue una excusa...
Me terminó.
Salí con el corazón todo hecho mierda de la Ibero.
Le pedí al del Uber que abriera la ventana del carro para que pudieran secarse mis lágrimas, durante 2 horas estuve llorando a lágrima suelta.

Fui a casa de mi hermano y le conté mi desmadre.
Y me recordó un viaje a Cancún que teníamos, me intentó animar, pero yo estaba inconsolable.
Ella y yo hablamos al día siguiente, le rogué misericordia, y aceptó volver a salir conmigo, me abrazó y sentí que estaba viendo los mensajes en su reloj, el abrazo no lo sentí tan honesto. En el fondo sabía que volvía conmigo por lástima, desde ese día ya no le ví la pulsera que le regalé.
Todavía la vi un lunes y le di una plantita. Esa vez quizás mal interpretó cuando le dije que no quería casarme. Y lo peor, sé que ella vió los mensajes de él (él me había escrito que si iba a ir a la casa para vernos y hablar), quizás también vió los del coqueto Segu, pero era real que yo iba a ver a mi psicóloga, quien enfatizo: aprobaba mi relación con ella y estaba casi forzándome a denunciar al otro por violencia de género porque en muchas ocasiones ha abusado de mí.
Yo ya tenía que irme, iba una hora tarde, no le expliqué una historia de la que probablemente no querría escuchar o saber nada. No sé, tal vez eso fue lo que motivó a lo que a continuación contaré:
Después de aquello, dejamos de vernos.
Ella tenía sus asuntos y yo volví a estar tan sola como siempre. Incluso entré a lo que ella llama "la bodega del cic", sorprendentemente hice un amigo, el cuál tampoco he visto.

Y nada, el 17 de noviembre me fui de viaje.

Lancé mi vida al mar y la verdad es que me iba a ahogar cuando no sentí el fondo. Se supone que esos días me ayudarían, pero una noche había tantas estrellas y solo podía pensar en ella.

La extrañaba demasiado. Sabía que la amo.
Le envié una canción de The Beatles llamada And I Love her, en los comentarios le confesé lo que sentía. Creo que ella nunca lo vió.
En Cancún tuve un accidente y llamaron a los paramédicos. Cuando le dije ella mostró preocupación en sus mensajes.
Y yo pensaba que todo estaba bien, me animé y después de eso disfruté más el viaje.
Pero a los pocos días otra vez me empezó a dejar en visto.
Ella se excusaba con los preparativos del Core. Pero la última vez que estuvimos juntas, me dijo que se tenía que ir, yo le había dado un delfín, estaba muy feliz y quería besarla, pero solo me daba besitos. Ella se fue porque me dijo que la Dra. la estaba buscando. Dejé que se fuera, mi Uber tardó en llegar, así que me regresé porque olvidé pasar mi salida en el CIC y fue cuando la vi con otra chica. Me bajoneé.
Para animarme, fui a ver LOTR en el cine y al día siguiente estaba muriendo de temperatura, me desmayé en el Uber, tenía COVID.

Creí que me iba a morir, hasta el momento en que estoy escribiendo esta historia sigo enferma. Ya pasaron como 16 días de eso.
Ella se enteró y ya no me volvió a escribir, pero seguía mostrando júbilo en los grupos.
Mi único consuelo en estos días fue el comeback de Blackpink.
La gota que derramó el vaso fue el intercambio que tenían los b23.

Esto fue demasiado.
¿Acaso ya no me quería? ¿Llegó a quererme en realidad? ¿Qué hice mal?
Y nada, regresé al cic una mañana, estaba tan feliz de volver.
Solo quería verla y abrazarla.
Pero ella estaba junto a Rosy, solo me vió, me preguntó si tenía clase y se fue.
No les voy a mentir, eso me partió cada uno de los huesos de mi cuerpo.
Y nada, quedé como estúpida en medio del lobby. Me fui a escom y lo intenté procesar, me había dejado en visto todo ese tiempo, pero incluso grabé su ceremonia de reconocimiento porque quería verla al menos en una pantalla. Me ví todo el core con la esperanza de verla, la buscaba en las fotos, en algunas se veía ocupada en el teléfono... Aún así nunca le reclamé porque lo único con lo que podía mantenerme viva era verla.
Pero ella ya no me respondía.
Y mi ánimo se fue a la mierda.
En ESCOM redacté el mensaje para finalizar las cosas.
Y lo envié.
Lo que no consideré era que los siguientes días serían un infierno.
Y nada, en mi desesperación hablé con su amiga y me insinuó que ella ya no quería estar conmigo, que era como cuando buscas estar en la clase de algún profesor pero que al tomarla ya solo querías dar de baja la materia... Que si no me contestaba era porque no quería, que la dejara en paz y que no me mortificara o me comiera la cabeza, que los sentimientos de las personas cambian y estaba en su derecho de dejarme de ver o no responderme. Eso me rompió el corazón pero tenía razón, yo no podía forzarla a nada, entonces decidí alejarme, para no molestarla o incomodarla.
Me he puesto en fase orgullosa y no he podido ni mirarla a la cara. No sé qué me duele más, no poderle dar ningún afecto, agachar la mirada cuando está presente o su indiferencia.
Me he salido de todos los grupos del cic porque ya no quiero leerla, pero no es por eso, es que me duele que a mí me haya olvidado, mi miedo se hizo una realidad. He pensado incluso en salirme de algoritmos y del cic por completo, se ha vuelto algo muy doloroso, hace poco comencé a lesionarme otra vez, solo quiero sentirme viva.
Sé que ella está bien.
Pero ella ha dejado a mi corazón este triste otoño.
El otoño más triste y frío de toda mi vida.
Desde entonces, en esta ciudad no ha vuelto a salir el sol. Y me repito a cada hora que ella no va a volver.
Ayer la vi sonreír.
Por un momento cruzamos miradas, los ojos que me miraban con dulzura eran más fríos que Yakutsk.
Solo cerré los ojos por momentos y tal cual me enseñó Sandra, tomé aire profundamente bajo el cubrebocas, pero no tengo forma de soportarlo, me quiero arrancar los ojos y el corazón.
¿Por qué Dios, si ya había aceptado estar sola? ¿Por qué me hiciste ver el cielo a su lado y sentir su amor en este mundo que ha sido poco amable? Y... ¿Por qué me arrebataste esa felicidad?
Hoy iré al tec y seguramente todos me van a felicitar con una sonrisa, me van a decir que me quieren y me hablarán de preparativos...
Pero cuando ella se alejó se llevó cada fragmento de felicidad y promesas que guardaba en el cajón.
Y se vuelve más doloroso cuando todos me dicen que no puede ser que haya amado a alguien en tan poco tiempo, que en qué estaba pensando, que no sea tonta y que vuelva a la realidad, que no tiene sentido, yo tampoco puedo explicar cómo me he encariñado tanto con ella, pero así ha sido.
Ojalá decirle cuánto la amo, demostrárselo cada día. En vez de eso... solo me queda quedarme callada, encerrarme en mí misma, aguantar las ganas de llorar y no buscarla.
A diario pido a algún Dios que pare mis lágrimas, las pocas personas que saben de esto me han intentado consolar, incluso él a quien inicialmente había rechazado, se ve afligido porque me ve en un estado espantoso y cuando me consuela hace lo posible para no ponerse a llorar también y se ha visto inmerso en mi desesperación, él tampoco entiende y en constantes ocasiones niega que yo la ame, me repite que fue ella la que me conquistó y se fue... Pero yo solo sé que está mal, soy yo la que está enamorada de ella. Debería estar feliz por haberla conocido, por ver que se siente feliz con las personas que la rodean, que aún está ahí....
Pero no hay forma de hacerme sentir mejor y cada día que pasa es peor, me lastima tanto no poder ni siquiera hablarle. Quisiera decirle a cada persona que me ha intentado hacer sentir mejor que me perdone. Pero no veo la salida.
.......
Ya no volveremos a estar juntas jamás, es un hecho inefable, y esa única idea me destruye.
Dime Andy...
¿Algo en todo lo que vivimos en este otoño fue real? ¿Me llegaste a querer? ¿Qué hice mal?
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